DIETAS DETOX

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Las dietas detox no son recomendables ya que, por su bajo aporte calórico, son perjudiciales para el organismo. Además, no está científicamente probado ese poder destoxificante que prometen. Nuestro organismo tiene sus propios mecanismos de destoxificación y, salvo en situaciones extremas en las que se requiere otro tipo de intervención, no es necesaria una modificación de nuestros hábitos nutricionales saludables.

¿Sirven para algo las dietas detox o los zumos/batidos detox? Si es para purificar el organismo después de una temporada de excesos alimenticios, la respuesta es no. No sirven para absolutamente nada. Otra cosa bien distinta es una dieta detox tras la exposición elevada a algún tipo de contaminante que pueda estar presente en los alimentos. En ese caso, hay muy poca evidencia científica que lo soporte, y lo que hay es básicamente en animales.1

Centrándonos en las dietas detox, se definen como aquellas que prometen una eliminación de las toxinas del organismo, así como una pérdida de peso, motivadas por los excesos alimenticios tras un periodo de tiempo, por ejemplo, tras Navidad. Consisten en la ingesta de zumos a base de frutas y verduras, principalmente, siendo, en la mayoría de las ocasiones, el único alimento que se permite ingerir. Estas dietas, según proclaman, se deben mantener durante dos semanas aproximadamente. (Dependiendo de la que se siga).

Nuestro organismo está suficientemente preparado para eliminar todas las toxinas que podamos ingerir, sin que tengamos que recurrir a ninguna modificación de nuestra dieta. Estos procesos de destoxificación biológicos, propios del organismo, se producen mayoritariamente en el hígado, eliminando los residuos a través del riñón, intestino delgado, piel o pulmones. Por lo tanto, en caso de que ingiramos un tóxico en una concentración normal, somos perfectamente capaces de eliminarlo sin mayores consecuencias.

Además, la pérdida de peso que prometen se consigue por una disminución radical de las ingestas calóricas. Es decir, que comemos bastante menos de lo que necesitamos. Esta pérdida de peso tan rápida tiene sus consecuencias ya que, al ingerir menos nutrientes de los que necesitamos, nuestro organismo tiene que tirar de sus reservas, que son depósitos grasos y masa muscular. Al cesar la dieta, se produce un efecto rebote bastante acusado ya que nuestro organismo tenderá a acumular más para ser capaz de afrontar los siguientes periodos de ayunas. Por otra parte, al destruir masa muscular para utilizarla como fuente de energía, si esta dieta no se acompaña de ejercicio físico para mantenerla, al final lo que estamos consiguiendo es sustituir masa muscular por tejido adiposo. Pero esto no queda aquí, está demostrado que las dietas con muy baja ingesta calórica someten a tal estrés a nuestro organismo, que éste secreta grandes cantidades de hormonas de respuesta al estrés como el cortisol, lo que puede conducir a efectos no deseados como estimulación del apetito, que también apoya el efecto rebote. Esta secreción de cortisol puede persistir hasta 21 días después de finalizar la dieta.2

No quiero que penséis que sólo me refiero a las dietas detox. Esto también aplica, como podéis imaginar, a todos los suplementos alimenticios, batidos o zumos que tan de moda están desde hace unos años. No sirve de nada el zumo de limón para desayunar o el batido verde de media mañana.

Por lo tanto, los zumos, batidos o dietas detox no han demostrado científicamente servir para nada. Más bien lo contrario ya que pueden conducir a generar situaciones de estrés para el organismo, y causar problemas de salud.

Referencias.

1.     Klein AV, Kiat H. Detox diets for toxin elimination and weight management: a critical review of the evidence. J Hum Nutr Diet. 2015 Dec;28(6):675-86.

2.     Obert J, Pearlman M, Obert L, Chapin S. Popular Weight Loss Strategies: a Review of Four Weight Loss Techniques. Curr Gastroenterol Rep. 2017 Nov 9;19(12):61.

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